Esta semana se estrena en Uruguay Torrente 4: Lethal Crisis, la primera entrega de la saga filmada en 3D. Su director y protagonista, Santiago Segura, estuvo en Montevideo promocionando la película, que rompió todos los récords de taquilla en España. Y, la verdad, no conseguimos una entrevista con Segura (en realidad, ni siquiera la gestionamos) porque nos pareció más original ir por otro camino. Porque, al fin de cuentas, ¿qué sería de un director de cine sin un eléctrico? Santiago Segura no se habría forrado en euros (por cuarta vez) si no tuviera un equipo calificado de técnicos que le colocaran las luces y le ubicaran la cámara.
Y entre ellos hay un uruguayo, sí señores. Sebastián Osinaga (Montevideo, 1980) cursaba la Escuela de Cine del Uruguay cuando una noche, allá por el año 2001, estando en el video de Cinemateca Pocitos un compañero se le acercó con una caja de VHS en la mano: “Seba, tenés que ver esto”. Era la caja de Torrente, el brazo tonto de la ley (1998), por la que Segura obtuvo un Goya como Mejor Director Novel. “En ese momento nunca imaginé que estaría en una entrega de la saga”, reflexiona Sebastián diez años más tarde, desde Madrid.
Tras cursar la Escuela de Cine, trabajó como eléctrico en un par de películas uruguayas (El viaje hacia el mar, Ruido), además de en Canal 5 y en varias publicidades para las principales productoras del medio, antes de radicarse en España en 2006. Allí estuvo unos 10 meses grabando “Escenas de matrimonio” (la teleserie que exhibió Canal 10) además de varias series del productor José Luis Moreno (aquel que era ventrílocuo, el de Monchito y Macario, el de “Entre amigos”). Hasta que finalmente llegó la oportunidad de integrar el equipo de Torrente 4, una gran producción filmada en 3D (con participación de técnicos especializados que también estuvieron en Avatar, de James Cameron). Sobre esa experiencia interrogamos a Sebastián Osinaga vía email.
1) Primero que nada, y para que la gente que nunca estuvo en un rodaje lo entienda, ¿qué hace exactamente un eléctrico?
Pues un eléctrico trabaja junto al director de fotografía y el jefe de eléctricos o gaffer. El dire de foto diseña la luz, se lo transmite al jefe de eléctricos y éste es quien distribuye las tareas a los eléctricos, quienes se encargan de distribuir la electricidad y colocar las luces. Hay más cosas, pero básicamente es eso.
2) ¿Por qué decidiste radicarte en España y qué tan difícil fue insertarte en el mercado laboral de allá?
Decidí venirme en el 2006 cuando ya había terminado la ECU (Escuela de Cine del Uruguay) y tenía ganas de hacer experiencia afuera. En Uruguay estaba trabajando en publicidad y cortos, pero no con la frecuencia que quería. Además me vine con papeles europeos lo que hizo más fácil empezar a trabajar. Bueno, legalmente podía trabajar pero conseguir oportunidades en empresas de iluminación es igual que ahí, insistir y tener la suerte de llegar en el momento en que necesitan a alguien. La diferencia es que aquí hay más opciones y tarde o temprano se dan las oportunidades. Tenía algunos teléfonos de uruguayos acá y me ayudaron por dónde empezar. A los cinco meses de estar en Madrid estaba trabajando de manera estable en una productora haciendo series, entre ellas “Escenas de matrimonios”. Luego que se terminaron estas series vinieron los tiempos complicados, el audiovisual no es ajeno a la crisis. Hoy por hoy tengo la suerte de que la empresa de luces Cherokee Luz, con quienes hice Torrente, me tiene en cuenta en sus proyectos.
3) ¿En qué aspectos notás las mayores diferencias entre la actividad audiovisual en Uruguay y en España?
A nivel de técnicos y técnica no encontré grandes diferencias, creo que alguien que viene de Uruguay, esté en el área que esté, se puede adaptar sin problemas. Digamos que es más bien un tema de mercado. En España hay más de 48 millones de habitantes, los cuales no solo van al cine y ven la tele. Hay series españolas que solo se emiten por internet. Aquí hay mucha producción nacional, ya sea en series, cine, “TV movies” (películas que no se estrenan en sala y van directo a la tele). Cada tanto oigo algunos colegas decir que en España no hay industria. No lo veo tan así. Infraestructura hay, lo que pasa es que la situación que estamos viviendo ahora podría ser muy diferente.
4) ¿Cómo estuvo el rodaje de Torrente 4? ¿Fue tan divertido como uno supone o, como casi cualquier rodaje, tuvo sus momentos de estrés?
Del rodaje me quedan buenos recuerdos y muchas vivencias. La mayoría de los días, para los eléctricos, sí fueron como cualquier rodaje. Hay que poner una luz ahí, e íbamos y la poníamos. Los faroles eran los mismos. Lo diferente fue la experiencia del 3D. La película entera se rodó en 3D, y esto trajo situaciones a las que la mayoría no estábamos acostumbrados. La convergencia (ajustar y calibrar la cámara 3D) era un proceso muy lento. Cambiar los lentes de la cámara eran 30 minutos, debido a que tenían que volver a calibrar todo otra vez, por lo que tenían que planificar en qué momentos lo hacían. Los primeros días eran 14 en el equipo de cámara. Había americanos e italianos y el que hizo la convergencia fue el mismo que la hizo en Avatar.
5) ¿Qué imagen te queda después del rodaje de Santiago Segura en el set, en lo que respecta a su trato hacia el equipo y en su doble faceta de estrella y director?
Como director tenía muy claro lo que quería, tanto de su personaje como de todo lo demás. Tenía el control de todo. Por momentos decidía hasta los extras. Lo único que compartió fueron las escenas de acción, explosiones y caídas; las que codirigió con un argentino, Federico Cuevas. Fuera del set se mezclaba con los técnicos en algún descanso, y se podía conversar con él. No hay que olvidar que estábamos con el director y como tal tenía sus temas en la cabeza.
Hace 7 horas
1 comentarios:
Excelente entrevista, muy interesante y es bueno saber que hay un uruguayito por ahí también metido, laburando en una gran producción como Torrente 4.
Saludos y por cierto, muy bueno el blog.
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