Un repaso a las mejores películas que se estrenaron en 2010, esta vez según el editor y crítico de Cartelera.com.uy Enrique Buchichio.
1) Un profeta (Jacques Audiard)
Un intenso, brutal y formidable relato sobre el ascenso criminal dentro de la cárcel como forma de supervivencia. Excepcional labor protagónica del casi debutante Tahar Rahim. No suele abundar cine como éste en estos días, ese tipo de cine que te atrapa desde la primera escena hasta la última y te da vuelta como una media.
2) La cinta blanca (Michael Haneke)
Un inquietante cuadro social, filmado en riguroso blanco y negro, que reflexiona sobre los mecanismos de represión y sumisión entre adultos y niños, hombres y mujeres, fuertes y débiles, como reproductores de conductas potencialmente terribles. Por ejemplo, el nazismo.
3) Criatura de la noche (Tomas Alfredson)
Tarde y mal promocionada como una suerte de “Crepúsculo para adultos”, esta película sueca es en realidad mucho más una historia de amor y amistad entre dos seres solitarios que una película de vampiros. Fascinante, bellísima en su formulación visual y sonora, y narrada con sorprendente precisión.
4) Un hombre serio (Joel Coen & Ethan Coen)
Esta versión del Libro de Job del Antiguo Testamento, ambientada en la Minnesota de 1967, es una farsa genial con aires de tragedia como solo los hermanos Coen podían pergeñar. El resultado es una brillante alegoría sobre la condición humana plagada de humor negro y con estupendas actuaciones de un elenco mayormente desconocido.
5) Adiós Solo (Ramin Bahrani)
Un entrañable y sutil retrato humano, sostenido por el choque y la complementariedad entre dos personajes muy distintos. Excelente elección de actores que parecen interpretarse a sí mismos. Tal vez la mejor película del cine independiente estadounidense del año.
6) Policía, adjetivo (Corneliu Porumboiu)
Un viaje a través de los laberintos del poder y de la burocracia, con una economía narrativa que, por más que ponga a prueba la paciencia del espectador, luce plenamente al servicio de su anécdota. Una demostración más de que el cine rumano sigue teniendo cosas para mostrar.
7) La vida útil (Federico Veiroj)
Una película así sólo puede ser el resultado de un acto de amor; el mismo amor por el cine que llevó, seguramente, al crítico Jorge Jellinek a aceptar la propuesta de ponerse por primera vez frente a una cámara (una decisión de casting tan llamativa como coherente). Mucho más rica e interesante que el simple homenaje a Cinemateca Uruguaya que muchos quisieron ver.
8) Vivir al límite (Kathryn Bigelow)
Equivalente cinematográfico de una bomba de tiempo, la película funciona como un thriller de suspenso extremo ambientado en la guerra de Irak. ¿Propaganda bélica? ¿Deberes bien hechos para ganar el Oscar? Lo dudo. El Oscar vino y fue por primera vez para una mujer, pero eso es anécdota. Lo que importa es el cine que ella ofrece: adrenalina pura, sin cuestionamientos morales y con excelente elenco.
9) 500 días con ella (Marc Webb)
Una irresistible comedia romántica que desafía algunas convenciones del género, gracias a un tratamiento fresco y original, una deliciosa banda sonora y dos protagonistas perfectos (Joseph Gordon-Levitt, Zooey Deschanel). Que una película sobre el desamor te de ganas de enamorarte no es poca cosa, ¿o si?
10) La carretera (John Hillcoat)
Un relato pos apocalíptico agobiante, notablemente realizado y narrado, con otra gran actuación de Viggo Mortensen. Sólo el final, quizás demasiado optimista y precipitado en el momento justo, no está a la altura de una película tan dura y desoladora como el futuro posible que describe.
Al igual que mi colega Pablo Delucis, no puedo dejar de mencionar algunos títulos que no entraron en la lista de diez (siempre un poco arbitraria, caprichosa y absolutamente subjetiva) pero que igualmente incluiría entre lo mejor y más interesante del año. Como el intenso y efectista despliegue de Martin Scorsese en La isla siniestra; el cuadro social y humano de la Rusia pre revolucionaria en La última estación (Michael Hoffman); el intenso y tórrido romance extramatrimonial y sus consecuencias en Partir (Catherine Corsini); y hasta el duelo actoral entre Mo'Nique y Gabourey Sidibe en Precious/Preciosa (Lee Daniels), que contenía algún golpe bajo pero que difícilmente dejara indiferente a alguien. El cine argentino estuvo presente con títulos valiosos como Carancho (Pablo Trapero) o El hombre de al lado (Mariano Cohn y Gastón Duprat), y pudimos conocer a nuevos talentos como la mexicana Mariana Chenillo (Cinco días sin Nora) o el célebre diseñador Tom Ford en su faceta de director (Solo un hombre).
Seguramente me estoy olvidando de algo, y seguramente me quedó mucho de bueno para ver. Ni más ni menos que como sucede todos los años.
Enrique Buchichio
Hace 4 horas
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